¿Cómo es rolear a partir de cierta edad?

Buenos tiempos eran aquellos que sonaba la campana del instituto un viernes a las 3 de la tarde, llegar a tu casa, comer rápido y pillar tu segunda mochila con tu bolsa de dados, algunas minis, lápices y ponerle cara de pena a tu abuela (que seríamos todos sin nuestros abuelos) para que te diera algún dinerillo suelto para después. ¿Preparado todo? ¿Seguro? Pues coge el teléfono fijo, llama a tu amigo y dile: voy para allá, que comience la aventura. Tu fin de semana podría resumirse en jugar a rol desde las 4 de la tarde de ese mismo viernes hasta bien pasada la madrugada sin más problemas que una madre enfadada. Qué nostálgico me pongo…

Y es que uno de los grandes problemas de los que solemos adolecer los roleros es que, antes o después, terminamos por hacernos mayores. Hijos, trabajo, hipotecas, compromisos familiares… son sólo algunas de las terribles palabras que oímos pronunciar a los que nos van abandonando. Valga la paradoja, la mayoría de los que estáis leyendo este artículo seréis precisamente de los anteriores mencionados, y unos cuantos habrán tenido la suerte de que su situación laboral, familiar y personal les permitan seguir adelante.

Y seamos claros: Nada volverá a ser igual. Ahora tu tiempo escasea y lo más probable es que ya te cueste bastante conseguir sacar una tarde cada dos o tres semanas para jugar con tu grupo habitual. De dedicar largas horas a preparar la partida perfecta, esa que tiene todo lo que tú quieres, ni hablamos. Pero lamentándonos no conseguimos nada. Unos añitos en la facultad, otros tantos de noviazgo, algún viaje de estudios al extranjero y el comienzo de la vida laboral, esa pasión por jugar los sábados por las mañanas y ponernos en la piel de bárbaros y magos de nivel 20 se fue apagando. Para algunos desapareció totalmente.

Critical Role. Donde la edad no importa para jugar todos los jueves.

Pero amigo, a veces la vida te cambia tanto que incluso tu círculo de jugadores cambia completamente (o sino, que me lo digan a mi). Igual que ocurre con los CDs, los libros y hasta la ropa interiorlos amigos también se acaban mezclando y pasan a formar parte de un espacio común de la pareja. Y seguramente esos nuevos amigos no sepan nada de los juegos de rol. ¿Qué hacer con un grupo de extraños? Pues proselitismo de baja intensidad y en escalada. Seguramente si intentas convencerlos hablando de epidemias zombies, de universos cyberpunk, de la gloria perdida de Gondor, de Cthulhu y sus sectarios la cosa no acabe cuajando. Entiéndelo: Estás intentando que personas que se consideran muy serias porque tienen trabajos y se han casado y llevan una botella de vino cuando los invitas a cenar a casa entiendan lo maravilloso de una afición que tú has tardado años en explorar.

¿Reflexión final? Pues que el rol me ha dado unos años de juventud tan buenos, tan intensos y tan buenos amigos y compañeros a lo largo de mi vida…que espero poder seguir roleando con ellos aunque tenga 70 años, use bastón (que será un bastón mágico +3) y tenga 3 nietos. Porque al fin y al cabo: la vida es un patio de recreo, y aquí venimos a jugar.

¿Cómo? ¿Que ese dragón tiene 30 de fuerza? En mis tiempos…

Acerca de Crítico Goblin

Maestro rolero desde 1991. Jugador amateur de rugby, antiguo profesor de física. Fan de los números, estadística, rol, libros y como no...de un buen placaje a lo Blood Bowl.
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