La Selva Roja

La Selva Roja es una de esas leyendas que antaño se contaban en Rumanía y que explicaban el origen de una de las regiones de este país. Normalmente, cuando pensamos en Rumanía se nos viene a la mente un paraje oscuro y siniestro, poblado de vampiros, pero, en el fondo, este país tiene una gran riqueza cultural, natural e histórica. Esta pequeña leyenda, por ejemplo, es la primero de una serie de artículos que quiero dedicar a divulgar los cuentos e historias de los países de Europa del Este. En concreto,  esta historia versa sobre uno de los múltiples bosques que podéis encontrar en el país y que, por el tono rojizo de su tierra, era conocido como “La Selva Roja”.

“En medio de la Selva Roja se elevaban, una frente a la otra, dos rocas escarpadas, de las cuales una tiene en su cúspide una cruz con la imagen de Cristo.

En una cruda noche de invierno, cuando el viento aúlla y la lluvia cae como un azote gigantesco sobre la tierra, se encontraron el ángel del Señor y el demonio; uno sobre la roca de la cruz y el otro en la de enfrente.

-¡Maldito enviado del Infierno!- exclamó el ángel- ¿Qué vienes a hacer aquí? ¿Es que las fuerzas infernales jamás reposan?

-¡Ah!- exclamó irónicamente el demonio-, yo no tengo necesidad de descansar. Tu, en cambio, deberías cuidarte y no exponerte así a la intemperie.

-Yo tengo la misión de extender el reino de Dios y de afirmar a los que vacilan en su fe.

-Y mi obra es la de tender sin cesar lazos a los hombres y atraerlos a la hermosa ruta del vicio.
-¡Desgraciado!- exclamó el ángel-. Esa alegría maligna que tu tienes cuando ves a un hombre que cae en el vicio no puede compararse con la que se siente haciendo el bien: consolar a los que sufren, enjugar las lágrimas de los que lloran hacer dichosos a los que han perdido toda esperanza, eso es lo que hace la felicidad. Escúchame: si aún queda en tu alma un poco de bondad y si quieres volver a aquel estado de donde caíste; si quieres matar al gusano que te roe, las lágrimas de los que tú consueles apagarán el fuego en que te consumes. ¿Qué dices?

El diablo, simulando humildad, contestó:

-¡Gracias por tu bondad! Hace tiempo que esperaba una ocasión de arrepentirme de mis malas obras. Di lo que he de hacer.

El ángel lo miró largamente y después dijo:

-Mira, por aquel sendero vienen dos caminantes. La noche es cruda y los dos están sufriendo. El uno apenas lleva ropa y tirita de frío; el otro desfallece de hambre. He aquí un poco de fuego para el que está casi helado y un poco de pan para el que muere de necesidad. Baja y entrega a cada uno lo que necesita.

El demonio cogió lo que el ángel le entregaba y desplegando sus negras alas, bajó hasta el camino. Entregó los dos paquetes; pero dio el pan al que sufría con el frío y fuego al que estaba hambriento. Y lanzando estentóreas carcajadas volvió a la roca y le dijo al ángel
-He aquí una jugada maestra que hará palidecer de envidia a todos los demonios. He engañado a dos hombres y a un ángel. ¿Que dices ahora, pobre espíritu?

El ángel sonrió y contestó:

-¡Ah Satán! Conozco bien tus artes. Sabía que ibas a obrar mal,a pesar de tus hipócritas palabras, y por eso he cambiado los dones. Cada uno de los caminantes ha tenido lo que necesitaba. Y tú has hecho el bien, a pesar tuyo.

El demonio enrojeció de furia y se lanzó sobre el ángel. Pero éste tomó en su mano el crucifijo y, alzándolo ante el Maligno, éste no pudo hacer nada.

Entonces el ángel se apoderó de una rama de árbol, que al instante se convirtió en una espada flamígera. Y con ella golpeó al demonio con tanta fuerza,  que la montaña no tardó en empaparse de la sangre del Maldito.

Desde entonces, el demonio no volvió a aparecer por aquellos parajes; toda la selva quedó empapada de su sangre, y mientras no desaparezca el color cárdeno de esa selva no vendrá de nuevo Satán”.

La mayoría de las leyendas tienen un sentido muy moralizante y, en Rumanía, no ocurre menos en este asunto. De hecho, aunque pueda sorprendernos, las leyendas en Europa del Este tienen muchos elementos cristianos y suelen tratar de la eterna lucha entre el bien y el mal. Estos conflictos pueden ir desde grandes batallas a pequeñas reyertas, de grandes gestas heroicas, a ilustrar la importancia de llevar una vida recta a través de las pequeñas acciones y, por otro lado, estos cuentos suelen estar transcurrir en un hito geográfico que existe en la realidad. De esta forma, junto a un lugar- ya sea un bosque, una montaña o un río- se cuenta una historia que muestra la enorme heterogeneidad cultural de la región y la moral tradicional de un país, en este caso Rumanía. En futuros artículos, intentaremos mostrar cuentos que mezclen esta tradición cristiana con elementos de origen pagano.

Bibliografía

García de Diego, V. Antología de Leyendas de la Literatura Universal. Tomo II. Ed. Labor. 1953.

Acerca de Krom

Un buen día Daedallus me lió para entrar en este blog y me decidí a escribir sobre una de mis grandes pasiones: el rol ¿Algo más aparte de eso? Me encanta leer pero también disfruto fabricando mis propias artesanías de cuero.
Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *