¿Cómo empezar a leer cómics de DC? [Parte 7: Hellblazer]

 

Hellblazer

[PARTE 7: CON GABARDINA, CIGARRO Y DESCARO]

 Después de conocer a los superhéroes más característicos nos metemos de lleno con uno de los “héroes” más interesantes y oscuros de DC. Ha tenido muchos cameos en grandes y pequeñas líneas argumentales de DC a lo largo de su corta pero intensa existencia, así como en el Sandman de Neil Gaiman. Hace poco, este antihéroe se ha unido de manera recurrente al amplio universo de superhéroes como miembro de la Liga de la Justicia Oscura. Aquí repasaremos la intensa y exitosa carrera en solitario del mago más descarado del Reino Unido. No, no es Harry Potter; hablamos de John Constantine, the Hellblazer.

Con acento británico.

John Constantine apareció por primera vez como un personaje secundario en las páginas de otro de los personajes clásicos de DC Cómics, La Cosa del Pantano. Creado por Alan Moore en 1985, su característico aspecto fue idea de los dibujantes Stephen Bissette y John Totleben, fans del grupo The PoHellblazerlice, que querían un personaje que se pareciera físicamente al cantante Sting. Tanto es así que el propio personaje es fan de los Sex Pistols y del punk rock, y en su juventud tuvo su propia banda: Mucous Membrane (Membrana Mucosa).

Pronto el personaje ganó popularidad gracias a su carisma y a su interesante (y tan solo perfilado) trasfondo. En 1988 comenzó su carrera en solitario con el título de Hellblazer. Cuentan que el título original del cómic iba a ser Hellraiser pero, por razones obvias, tuvo que ser reimaginado.

John es un hijo de su época. Los 80 están fuertemente reflejados en sus páginas y, en concreto, los convulsos años 80 británicos. En sus números iniciale, sobre todo, puede sentirse la clara guerra de la Gran Bretaña arcaica de Margaret Thatcher contra la Gran Bretaña joven del Punk Rock británico.

John Constantine como tal nace en Liverpool en 1953. Su madre murió en el parto y su padre, alcohólico, culpó al muchacho de este hecho durante toda su vida (y así se lo recordó paliza tras paliza). Tiene una hermana mayor, Cheryl, quien ha servido de apoyo en los momentos más bajos del pobre John (que no han sido pocos). La nueva línea de DC New 52 lo señaló como descendiente de una familia conectada a lo oculto (The Laughing Magicians), excusando así su capacidad para hacer magia. Esto borró un poco de la esencia de Hellblazer de que “cualquier” persona con muy poco sentido común podía acceder, con las palabras adecuadas, a lo oculto.

No obstante, a John no le gusta usar magia. Él prefiere salir de los líos en los que se ve envuelto gracias a su labia y a su ingenio (que no son pocos). Y es que la magia en Hellblazer no es divertida ni se enseña en colegios mágicos. Aquí la magia es ritualística, oscura, sucia, farragosa, mayormente obscena y, por lo general, tiene un altísimo precio que Hellblazermuy pocos están dispuestos a pagar. Constantine ha sufrido en sus propias carnes (y en las de sus personas cercanas) el coste de la magia.

Mientras que la mayoría de los cómics de superhéroes de DC y de cualquier otra editorial son cómics para niños o adolescentes, Hellblazer es claramente un cómic para adultos. Se tocan temas sexuales, se hacen sacrificios, se pacta con el Diablo, John fuma como un carretero (y tampoco se aleja mucho del licor). Es por esto que, a pesar de tener varias adaptaciones a la pequeña y gran pantalla, nunca ha sido reflejado tan fielmente como debería.

Una de las cosas más características que tiene Constantine es que es un personaje que ha envejecido a tiempo real. Es decir, comenzó sus andaduras allá por el 88 celebrando su treinta y cinco cumpleaños. En uno de los números de cinco años después, 10 de mayo de 1993, se le ve celebrando su cuarenta cumpleaños. A pesar de eso (y cuidado que viene un mini-Spoiler) John Constantine no envejece al ritmo de los humanos “gracias” a la sangre del demonio Nergal que corre por sus venas y que se introdujo ahí en el transcurso de sus aventuras. En 2011 Dan DiDio aseguró que en la línea de cómics de Vertigo, John está ya pasados los 60 años mientras que en el universo DC (Liga de la Justicia Oscura) está notablemente más joven.

Las andadas de John Constantine en el cómic comienzan después de los terribles sucesos de Newcastle (que no detallaremos para que el lector los descubra por sí mismo y para evitar spoilers) que marcaron profundamente a Constantine y después de pasar una temporada a la sombra primero en prisión y luego en un manicomio.

Constantine tiene muy pocos amigos y una gran multitud de enemigos y personas enfadadas con él. Genera tanta simpatía como antipatía; y es John tiene una capacidad innata para sacrificar a sus amistades en aras de un bien mayor. El Caos y el propio Mal parecen seguirle allá a donde va, trayendo la desgracia y la destrucción sobre todo lo que posa el más mínimo interés.

Estas situaciones han hecho de Constantine una persona cínica y en muchos casos amargada, apartada por lo general de la sociedad. Sin embargo, los problemas parecen encontrarle allá a donde vaya, obligándole a estar siempre en movimiento y alerta.

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La delgada línea entre amigo y enemigo.

Como ya hemos dicho, John Constantine tiene una gran cantidad de enemigos, en su mayoría relacionados con lo bíblico; ángeles, demonios, seres del inframundo… Sin embargo, él mantiene esa política de: “mantén cerca a tus amigos pero más a tus enemigos”; por lo que muchos de sus enemigos a veces aparecen como viejos amigos. Entre ellos podemos destacar:

Nergal: Nergal posiblemente sea el más antiguo y más permanenHellblazer
te de los enemigos de Constantine. Causante del incidente de Newcastle, Nergal es un demonio que causante de muchas de las miserias del pobre John a lo largo de su vida. Tanto es así que fue él quien instó a Constantine a probar su primer cigarro.

Gabriel: El Arcángel Gabriel odia a John Constantine con toda su esencia. Se le representa siempre como un inglés estirado; una perversión de la visión en bíblica del arcángel que sabe que John es útil para luchar contra los seres del inframundo y los poderes oscuros pero que no soporta su chulería y su descaro. A decir verdad, muy pocos lo hacen.

El Rey de los Vampiros: El Rey de los Vampiros se jacta no solo de ser el vaHellblazermpiro más poderoso de la Tierra, sino de haberse alimentado del primero de los seres humanos que pisó el mundo. Guarda un sospechoso parecido con James Dean (aunque él asegura que no están relacionados) y ha tenido varios encontronazos con John Constantine. De hecho, le ha ofrecido en varias ocasiones convertirlo en uno de los suyos y unirse a su Corte vampírica.

Mnemoth: Aunque es un enemigo que apenas dura un puñado de números en las páginas de Hellblazer, Mnemoth es uno de los más característicos, ya que hemos visto una representación de él y su trama tanto en la película de Constantine como en la serie de televisión. Espíritu africano del hambre, es traído a Gran Bretaña por uno de los más viejos amigos de Constantine: Gary Lester.

El Triunvirato de los Caídos: Tres poderes (el Primero de los Caídos, el Segundo de los Caídos y el Tercero de los Caídos) se dividen el gobierno del Infierno, manteniendo una tensa paz armada. Todos quieren gobernar en solitario, pero ninguno quiere ir a la guerra contra los otros dos porque saben que saldrían demasiado debilitados y Dios volvería a poner al mando a Lucifer. John, gracias a (y por culpa de) su caradura, se ha ganado la enemistad y el odio de los tres, en especial del Primero de los Caídos. Mientras que el Primero de los Caídos tiene una representación más “diabólica”, el Segundo de los Caídos es apenas una mancha de oscuridad y negrura que lo envuelve todo, mientras que el Tercero de los Caídos disfruta cambiado de forma a cada instante, cada una más perturbadora que la anterior.

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Así en el Cielo como en el Infierno.

Debo confesar que con este personaje no soy imparcial, por lo que yo recomendaría todos y cada uno de los números de Hellblazer desde el primero hasta el último (incluso su época en la Liga de la Justicia Oscura). Sin embargo, y haciendo un esfuerzo, he intentado buscar los más destacables entre ellos. Uno de los grandes problemas que se va a encontrar el lector casual al aproximarse a Hellblazer es que sus historias, al formar parte de una serie continuada, suelen tener referencia a elementos pasados que, si no se han leído, pueden descolocarle en un primer instante. Por ello, y después de leer los aquí nombrados, recomiendo al que se haya enamorado de este británico irreverente que se lea desde el primero hasta el último número de Hellblazer. Merecerá la pena.

All His Engines [Hellblazer: All His Engines, 2005]

HellblazerPremisa: Constantine llega a Los Ángeles para echar un cable a su viejo amigo Chas. Al parecer un demonio ha secuestrado a su sobrina y John se verá obligado a tratar con algo más que magia para hacer frente a este demonio si quiere recuperar a la sobrina de uno de los pocos amigos que le quedan.

Técnica: La escritura oscura de Mike Carey se compenetra a la perfección con el dibujo profundo y terrorífico de Leonardo Manco. Ambos hacen un excelente trabajo recuperando al Hellblazer de los ochenta con un nuevo rostro para los que venían del cine de ver Constantine.

Relevancia: Esta novela gráfica estaba pensada para los nuevos lectores que se aproximaran a John Constantine “gracias” a la película de Keanu Reeves. Por ello, muestra la esencia del personaje sin descuidar a los viejos lectores de Hellblazer.

Abrázame [Hellblazer #27: Hold me, 1990]

HellblazerPremisa: Constantine recuerda la muerte de un amigo, celebrándola a su manera. Mientras, un espíritu atormenta a la gente en busca de algo de calor humano. En el centro de la tormenta se encuentran una pareja de mujeres que buscan un bebé y una niña pequeña que ha perdido a su madre. Evidentemente, John se verá involucrado también.

Técnica: Escrito por el Maestro, Neil Gaiman, y dibujado por Dave McKean. A pesar de tratarse de un único número, Neil hace muestra, como siempre, de un profundo conocimiento de la psique humana.

Relevancia: Se trata de un solo número de apenas 25 páginas, pero nos refleja perfectamente cómo Constantine parece atraer y, a la vez, verse atraído por los desastres. Como de costumbre, Gaiman hace alarde de su pluma a la hora de dar la vuelta a los horrores convencionales y mostrarlos muy humanos.

Hábitos Peligrosos [Hellblazer #41-46: Dangerous habits, 1991]

HellblazerPremisa: John Constantine se está muriendo de cáncer de pulmón. Y con razón. Fumando como un carretero desde muy joven, la muerte está llamando a su puerta y todos los demonios del infierno quieren dar un bocado a su alma condenada.

Técnica: Garth Ennis nos regala una de las más brillantes historias de Hellblazer, con un Constantine moribundo que parece haber tirado la toalla pero que aún guarda un as (¡y vaya as!) bajo la manga. El dibujo de Will Simpson, como de costumbre, es excelente, y capta perfectamente la mirada de un John en sus últimos días que se lo juega todo a una última baza.

Relevancia: De los mejores arcos argumentales de Hellblazer donde se demuestra que Constantine no necesita magia para salir de los marrones en los que normalmente se ve envuelto (en muchas ocasiones merecidos). Inspiró (muy ligeramente…) una parte de la película de Keanu Reeves que, aquellos que la hayan visto, reconocerán enseguida.

Newcastle [Hellblazer #11: Newcastle: A taste of things to come, 1988]

HellblazerPremisa: Un jovencísimo John Constantine y un puñado de amigos “amantes de lo oculto” juegan con fuego. Gracias a su grupo, Membrana Mucosa, dan un concierto en el Casanova Club. Pero algo está podrido en el interior de este club y el grupo decidirá investigar, dándose de bruces contra poderes que están más allá de su alcance y comprensión.

Técnica: Jaime Delano y Richard Piers Rayner se meten de lleno en el pasado de Constantine y nos muestran uno de los episodios más traumáticos para John, que dio con sus huesos en la cárcel y en el manicomio.

Relevancia: Uno de los momentos más definitorios de la vida de Constantine que sabemos que va acabar mal pero que, aun así, nos mantiene pegado a sus páginas con una tensión propia de la mano de Delano.

Linajes [Hellblazer #47-50, 52–55, 59–61: Bloodlines, 1992]

HellblazerPremisa: Bloodlines es una colección de historias que nos muestran la parte más humana de John Constantine, y que nos enseñan su relación con Kit Ryan; probablemente LA mujer desde el punto de vista de Constantine. John se verá las caras con un par de viejos enemigos y hará algún que otro amigo nuevo.

Técnica: En plena etapa de Garth Ennis, y asistido por los dibujos de Will Simpson, Steve Dillion y Mike Barreiro, estas historias aparentemente sin importancia tendrán un fuerte impacto en la personalidad de Constantine.

Relevancia: Esta colección de historias de uno o dos números cada una nos muestran las características básicas de John Constantine: su forma de destruir todo lo que toca, de corromper hasta lo más bonito (su amor por Kit) incluso cuando sus intenciones son buenas.

Miedo y Asco [Hellblazer #62–67: Fear and Loathing, 1993]

HellblazerPremisa: La línea argumental comienza cuando John descubre que su sobrina, Gemma, quiere seguir los pasos de su tío y estudiar lo oculto. Tras tratar de disuadirla, el Arcángel Gabriel sufrirá problemas de Fe y demostrará que sabe guardar un rencor digno de su rango en la jerarquía divina. Para colmo, John Constantine cumple 40 años.

Técnica: Casi todo el paso de Garth Ennis por Hellblazer merece la pena leerse, por ello he nombrado varios arcos argumentales suyos. Apoyado por el dibujo de Steve Dillion, Garth Ennis vuelve a demostrar que sabe cómo meter a Constantine en el centro de la tormenta de mierda que siempre parece acompañarle.

Relevancia: Fear and Loathing son importantes para John por varios motivos. Por un lado cumple cuarenta añazos, no siempre bien llevados. Por otro, su sobrina parece intentar ir por el mal camino del que John trata inútilmente de alejarse. Y el estirado de Gabriel no podría haber elegido peor momento para saldar sus cuentas con Constantine.

 

Y ahora, ¿qué?

Como ya he dicho, si te gusta el personaje de Constantine, toda su carrera en Hellblazer merece la pena. En concreto, yo destacaría las etapas de Jaime Delano y de Garth Ennis, que dotaron al personaje de sus características propias y escribieron muchas de sus mejores aventuras. También los arcos argumentales de “The Family Man” (Hellblazer #23-24 y 28-33); “Rake at the Gates of Hell” (Hellblazer #78-83); “Hard Times”, de Brian Azzarello (Hellblazer #145-150); “Haunted”, de Warren Ellis (Hellblazer #134-139)…

 

Y la semana que viene hablaremos de unos “Héroes”… diferentes.

Acerca de Khwfw

Friki de la vieja escuela. De esos de papel y lápiz. De temporadas enteras en una noche. De hablar con la misma pasión del cine de Kurosawa como del cine de Robert Rodríguez. De los cómics de todo tipo, de Frank Miller y Alan Moore; pero de DC, sobre todo de DC. Iä, Iä, Cthulhu, fhtagn.
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